Descojonarse por algo estúpido pero gracioso. Dejar que la risa fluya, no preocuparse por nada en ese momento.
Sonreír sin ningún motivo, sólo por el placer de hacerlo.Vivir la vida como si fuera nuestro último día.
Eso es ser feliz.
Y me hacen gracia esas personas que piensan que son felices con sus vidas falsamente perfectas, pero que en realidad son los que más lloran por las noches.
No hay comentarios:
Publicar un comentario